sábado, 16 de febrero de 2013

EL CORRIMIENTO DE LA BARRERA SANITARIA CONTRA LA AFTOSA: PELIGRO Y OPORTUNIDAD

En su nota publicada en el Suplemento Rural del Diario Río Negro del 16 de febrero, respecto a los efectos no queridos del corrimiento de la Barrera, el periodista del Diario Río Negro dice: "[…] modificar el actual estatus sanitario en la región de la Patagonia Norte genera ganadores y perdedores. Entre los primeros, sin dudas, se encuentran los productores; entre los segundos, la industria ubicada en la zona afectada y los consumidores.
Para causar un daño algo menos pronunciado, sería interesante que tanto la administración central como los gobiernos de Río Negro y Neuquén propusieran un plan para la recuperación del stock ganadero antes de tomar la decisión de correr la barrera hasta el río Colorado.
Un trabajo elaborado por la administración radical de Miguel Saiz y presentado en sociedad en el 2007 detalla aspectos interesantes que pueden ser tenidos en cuenta para dar un nuevo impulso a la actividad.
Según el Departamento Provincial de Aguas de Río Negro (DPA), la mitad de las 192.000 hectáreas con obras de riego públicas de la provincia está subutilizada. Asimismo, el DPA difundió una cifra de 857.160 hectáreas potencialmente regables respecto de las cuales hay proyectos concretos avanzados; esa superficie sería apta para ser utilizada directa o indirectamente para la producción de carne.
Por su parte, el Censo Provincial de Agricultura Bajo Riego (CAR 2005, Río Negro) relevó 291.781 hectáreas con dominio de riego, de las que 119.729 están sistematizadas. De esta última cifra, apenas las dos terceras partes están cultivadas. Del total con dominio de riego, aproximadamente 212.099 hectáreas están sin utilización productiva. En las áreas regadas de Río Negro las existencias ganaderas en el 2005 alcanzaban las 80.970 cabezas. Hoy no superan las 40.000 cabezas.
Con la implementación de un programa para poner en plena producción esa cantidad de hectáreas ociosas, a través de modelos con alta eficiencia, parte importante del problema de la falta de oferta de carne estaría resuelto en unos cinco años en Río Negro. Para pensar."
Esto, sin duda, ofrecería una gran oportunidad para desarrollar sistemas silvopastoriles como los que estamos proponiendo, donde las forestaciones -tanto en macizo como en cortinas- aportarían un importante valor agregado, contribuyendo al aumento de la productividad vegetal y animal, y  diversificando la producción primaria.


Fuente: Suplemento Rural -Diario Río Negro- y Técnico Regional Patagonia Valles Irrigados